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domingo, 12 de febrero de 2012

el MATE

El mate no es una bebida. Bueno, sí. Es un líquido y entra por la boca.
Pero no es una bebida. En este país nadie toma mate porque tenga sed.
Es más bien una costumbre, como rascarse........
El mate es exactamente lo contrario que la televisión: te hace conversar si estás con alguien, y te hace pensar cuando estás solo.
Cuando llega alguien a tu casa la primera frase es 'hola' y la segunda: '¿unos mates?'.
Esto pasa en todas las casas. En la de los ricos y en la de los pobres. Pasa entre mujeres charlatanas y chismosas, y pasa entre hombres serios o inmaduros.
Pasa entre los viejos de un geriátrico y entre los adolescentes mientras estudian o se drogan.
Es lo único que comparten los padres y los hijos sin discutir ni echarse en cara.
Peronistas y radicales ceban mate sin preguntar.
En verano y en invierno.
Es lo único en lo que nos parecemos las víctimas y los verdugos; los buenos y los malos.
Cuando tenés un hijo, le empezás a dar mate cuando te pide. Se lo das tibiecito, con mucha azúcar, y se sienten grandes. Sentís un orgullo enorme cuando un esquenuncito de tu sangre empieza a chupar mate. Se te sale el corazón del cuerpo.
Después ellos, con los años, elegirán si tomarlo amargo, dulce, muy caliente, tereré, con cáscara de naranja, con yuyos, con un chorrito de limón.
Cuando conocés a alguien por primera vez, te tomás unos mates. La gente pregunta, cuando no hay confianza: '¿Dulce o amargo?'. El otro responde:
'Como tomes vos'.
Los teclados de Argentina tienen las letras llenas de yerba. La yerba es lo único que hay siempre, en todas las casas. Siempre. Con inflación, con hambre, con militares, con democracia, con cualquiera de nuestras pestes y maldiciones eternas. Y si un día no hay yerba, un vecino tiene y te da.
La yerba no se le niega a nadie.
Éste es el único país del mundo en donde la decisión de dejar de ser un chico y empezar a ser un hombre ocurre un día en particular.
Nada de pantalones largos, circuncisión, universidad o vivir lejos de los padres.
Acá empezamos a ser grandes el día que tenemos la necesidad de tomar por primera vez unos mates, solos.
No es casualidad. No es porque sí.
El día que un chico pone la pava al fuego y toma su primer mate sin que haya nadie en casa, en ese minuto, es que ha descubierto que tiene alma.
El sencillo mate es nada más y nada menos que una demostración de valores...
Es la solidaridad de bancar esos mates lavados porque la charla es buena. Es querible la compañia.
Es el respeto por los tiempos para hablar y escuchar, vos hablás mientras el otro toma y es la sinceridad para decir: ¡Basta, cambiá la yerba!'.
Es el compañerismo hecho momento.
Es la sensibilidad al agua hirviendo.
Es el cariño para preguntar, estúpidamente, '¿está caliente, no?'.
Es la modestia de quien ceba el mejor mate.
Es la generosidad de dar hasta el final.
Es la hospitalidad de la invitación.
Es la justicia de uno por uno.
Es la obligación de decir 'gracias', al menos una vez al día.
Es la actitud ética, franca y leal de encontrarse sin mayores pretensiones que compartir.
                                                                                                        Hernán Casciari.

5 comentarios:

  1. Como vengo hablando de él una y otra vez, hoy decidí publicar esta nota que hace muchos años que circula por internet, describe perfectamente lo que significa nuestro entrañable MATE.

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  2. Ayyyy estos argentinos !!!!! Pues Silvia, a ver si tenemos oportunidad algun día, porque yo nunca lo probé. Feliz Semana . Besos.

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  3. eso será cuando me vayas a visitar tengas tiempo y ganas, yo tomo mate todos los días, (en casa) aquí en Elche de momento no?

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  4. esta mañana viví una experiencia insólita, inesperada, feliz, en los años que llevo de docente en España es la primera vez que alguien y en este caso mi jefa de departamento me sorprende invitándome a tomar unos mates en el recreo!!!
    Se trajo el mate, la yerba, el termo con agua caliente y un paquete de galletitas, es genial!!! y les aclaro que es española pero adquirió la costumbre de tomar mate, toma sola en su casa, como hago yo o si tiene con quien lo comparte, estupenda compañera!

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  5. Ahora si se con seguridad quien es el autor de este relato sobre EL MATE, durante años creí que era Lalo Mir, por el primer correo que me llegó al que se le atribuía, pero NO él mismo lo desmintió.
    Este fantástico relato sobre EL MATE, solo lo puede escribir un argentino que esté viviendo fuera del país y que siga tomando mate.
    Así es como yo lo sentí y viví desde que estoy en España, pero tenía que ser este gran escritor y observador como Hernán Casciari el que lo describiera y relatara de forma magistral.
    Solo te falta poner Hernán que por tomar mate NO SE PAGA, no se compra un mate, cada uno en su casa compra la yerba, la bombilla, pava, termo, lo necesario, pero siempre invitas o te invitan a un mate, esa es otra gran connotación .
    Otra a mi entender es que si estás con gente, se toma mate si el ambiente es relajado, de trabajo o de estudio, lo que sea pero bien.
    Si hay mal royo, bronca o crispación, no se toma mate, si hay pena, melancolía, trizteza, ahí si, se acompaña con unos mates.

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Todo lo que hagas en la vida es insignificante, pero es muy importante que lo hagas porque nadie más lo hará.
Gandhi.

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